LA ERECCIÓN CANÓNICA DE LA FEDERACIÓN (1950-1957)

El Año Santo de 1950, fue un año de gracia para la vida contemplativa. El   Papa Pio XII, promulgaba  la Constitución Apostólica Sponsa Christi, con la que trataba de adaptar las religiosas de clausura a las nuevas situaciones contemporáneas.
En el marco de los grandes Congresos del Año Santo, la Congregación de religiosos organizó en Roma una semana de estudio que reunía por primera vez en la historia a representantes de todas las Órdenes y Congregaciones Religiosas, para examinar en común, bajo todos los aspectos, el vasto problema de la adaptación a los tiempos actuales. Este amplio intercambio de ideas estaba destinado a que los superiores tomaran conciencia de las preocupaciones de la Santa Sede y dio como resultado las diversas medidas legislativas que iban a promulgarse en los años siguientes.
Las medidas prácticas decretadas por la Sponsa Christi  van en tres direcciones: recordar a las religiosas que su vocación es plena y enteramente apostólica (SCh 38), dar mayor cabida al trabajo, medio normal de subsistencia para el Monasterio, y  superar el aislamiento de los mismos formando Federaciones. Estas Federaciones, según indica la misma Constitución Sponsa Christi  y la Instrucción Inter Praeclara que le siguió, se componen de Monasterios de la misma Orden y de la misma observancia, aunque no es necesario que tengan la misma sujeción al mismo Ordinario del lugar o al Superior regular, ni que sean de la misma clase de votos o forma de clausura (IP XXIII 31),  y dentro de la cual Ano sólo son sui iuris, sino también jurídicamente distintos e independientes los unos de los otros  (SCh VII, 1). Las Federaciones Anecesariamente se ordenan y rigen por sus propias leyes aprobadas por la Santa Sede (SCh VII & 4).
El fin principal  de las Federaciones  de Monasterios es Aprestarse mutuamente fraternal ayuda  no sólo para fomentar el espíritu religioso y la regular disciplina monástica, sino para favorecer las cosas económicas  (SCh VII 8), así como para erigir noviciados comunes y la posibilidad de intercambio o cesión de monjas por razón de enfermedad o por alguna otra necesidad moral o material (IP XXII).
Conocido el querer del Papa, la Santa Sede, encomendó al Ministro General de la OFM la facultad de designar en las diferentes Provincias Franciscanas un Delegado para organizar en los Monasterios de  Monjas Concepcionistas y Clarisas de su territorio las distintas Federaciones.
Delegado para la Provincia Bética de los Frailes Menores fue nombrado el día 13 de junio de 1954, el P. Francisco Solano Zuloaga, que ocupaba el cargo de Guardián del Real Monasterio de Guadalupe (Cáceres).
Comienza entonces un periodo de trabajos preparatorios que durará tres años y  concluirán el día 5 de marzo de 1957 con el Decreto de erección de la Federación  Bética.
Nombrado Delegado, el P. Solano Zuloaga  realiza una visita a todos los Conventos de las Monjas Concepcionistas situados en la Provincia Bética franciscana. Durante este primer encuentro con las distintas Comunidades  explicó e informó a las monjas  sobre el querer de la Santa Sede con  respecto a la formación de las Federaciones, en qué consistían y la necesidad de las mismas.
Terminadas las visitas el P. Francisco Solano Zuloaga convoca a las Madres Abadesas y a sus Delegadas para el día 24 de marzo de 1954, en el Monasterio de la Purísima Concepción de Villanueva de la Serena (Badajoz), con el fin de redactar los Estatutos de la futura Federación. A esta primera reunión asisten hermanas de los Monasterios:
- La Inmaculada Concepción de Valencia del Ventoso (Badajoz)
- San Ildefonso, de Plasencia (Cáceres)
- Santa Ana, de Montilla (Córdoba)
- la Inmaculada Concepción de Mérida (Badajoz)
- La Concepción de Carmona (Sevilla)
- la Inmaculada Concepción de Hinojosa del Duque (Córdoba)
- la Inmaculada Concepción, de Pedroche (Córdoba)
- Santa María del Socorro (Sevilla)
- La Inmaculada Concepción, de Cabeza del Buey (Badajoz)
- La Purísima Concepción, de Villanueva de la Serena (Badajoz)

Al terminar la reunión, el día 28 de marzo, se trasladaron todas las hermanas al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres), para firmar ante la Virgen los Estatutos.
Pocos meses después los conventos de la O.I.C. situados en la Provincia de Granada de la O.F.M, por ser pocos, y el único existente en Portugal, Campo Maior, por su proximidad con la Región de Extremadura,  pidieron  unirse a la Federación Bética.
Y así el 5 de marzo de 1957, en una Audiencia concedida por el Papa Pío XII al Cardenal Valerio Valeri, Prefecto de la Sagrada Congregación de Religiosos, fue erigida canónicamente la Federación Bética, con un número de 19 Monasterios, situados en Andalucía Occidental, Extremadura, Canarias y Portugal.  Concretamente en: Monasterio de la Purísima Concepción de Cabeza del Buey (Badajoz), Monasterio de Santa María de Cádiz, Monasterio de Santa María de la Piedad de Cádiz, Monasterio de la Purísima Concepción, Campo Maior (Portugal), Monasterio de la Concepción de Carmona (Sevilla), Monasterio de la Concepción de Écija (Sevilla), Monasterio de la Inmaculada Concepción de Garachico (Tenerife), Monasterio de la Purísima Concepción de Hinojosa del Duque (Córdoba), Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija (Sevilla), Monasterio de la Purísima Concepción de Mérida (Badajoz), Monasterio de Santa Ana de Montilla (Córdoba), Monasterio de la Purísima Concepción de Osuna (Sevilla), Monasterio de la Purísima Concepción de Pedroche(Córdoba), Monasterio de San Ildefonso de Plasencia (Cáceres), Monasterio de la Purísima Concepción de El Puerto de Santa María (Cádiz), Monasterio de Santa María del Socorro de Sevilla, Monasterio de Santa Clara de Trujillo (Cáceres), Monasterio de la Purísima Concepción de Valencia del Ventoso (Badajoz), y Monasterio de la Inmaculada Concepción de Villanueva de la Serena (Badajoz).
En esta misma Audiencia fueron firmados también los correspondientes decretos de erección del resto de las Federaciones de la Orden de la Inmaculada Concepción existentes en España.
El día 12 de abril de 1957 fue nombrado Asistente Religioso de la Federación Bética de Monjas Concepcionistas Franciscanas el P. Francisco Solano Zuloaga O.F.M.

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