JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA 2018

Bajo el lema “La Vida Consagrada, encuentro del Amor de Dios” damos gracias a Dios por el gran don de la Vida Consagrada en la Iglesia, por aquellos que, escuchando la llamada de Dios, lo dejaron todo y siguieron la forma de vida de Jesús, prolongando en la historia ese nuevo estilo de vida inaugurado por Él mismo.

Los consagrados, desde las diversos carismas, intentamos testimoniar la presencia de Dios en nuestra vida, en nuestra historia, realidad, que el encuentro con Él es posible para todos en todo momento y lugar, que su amor está presente, deseando llegar a cada persona y que nuestra tarea consiste sólo en dejarse hacer por el Espíritu.

El encuentro personal con Dios, donde experimentamos su amor infinito que nos salva y levanta, es una oportunidad para entrar en lo íntimo de cada uno, descubrir qué es lo esencial en cada ser humano, lo más importante, que somos únicos, irrepetibles, hijos amados por el Padre, y también descubrir lo que nos está apartando de ese amor, impidiéndonos ser felices. La Vida Consagrada es la respuesta a esa experiencia del amor gratuito e inmenso de Dios.

Cada año celebramos esta Jornada en el marco de la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo por sus padres, pues al igual que todo primogénito israelita era consagrado, ofrecido a Dios para que fuera propiedad suya, expresando así su primer encuentro con Dios, la Iglesia como madre, presenta y ofrece a los consagrados para que renueven el amor del primer encuentro con Jesús pobre, casto y obediente al Padre. Pidamos por todos ellos para que sean auténticos testigos de ese amor divino y lo trasmitan a los demás.

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