IV SEMANA DEL CURSO DE VERANO

Entramos en la última semana del curso de verano, y con ellos llegan los últimos días de clases, de recreación y de fraternidad llenos de ilusión y gratitud.
El lunes por la mañana le dimos el último adiós a nuestra hermana Valentina en la Eucaristía presidida por el Padre Joaquín y tres sacerdotes. Se fue a la casa del padre rodeada de sus hermanas y de las jóvenes que tanto quería.

A media mañana nos reunimos en la clase con el nuevo profesor, Fray Joaquín Domínguez Serna, lo recibimos con mucho cariño y con el famoso himno de bienvenida.

El tema que desarrolló fue el CARISMA. Es un don que el Espíritu Santo concede a la Iglesia suscitando un proyecto de vida. Vimos como el Carisma es un conjunto de elementos bien articulados, empiezan por la “Intentio Prima” de Beatriz, herencia espiritual; siguen los factores históricos; y la opción institucional donde se unen las formas tradicionales y lo novedoso que trajo Sta. Beatriz. Este proceso evolutivo que empezó jurídicamente con la Bula Inter Universa, pasó por la Bula “Ex Supernae Providentia” y culminó en la Bula “Ad Statum Prosperum”. Nos recordó que este proceso enriquecedor se ha mantenido en un continuo dinamismo hasta los días hoy. Nos toca a nosotras dar continuidad al carisma haciéndolo vida respondiendo a las necesidades de la Iglesia de hoy.

Nos detuvimos en el capítulo II de las Constituciones, donde pudimos contemplar la expresión y explicación de nuestro carisma. Por último nos explicó desde una visión general el nuevo documento para la vida contemplativa “cor orans” pues, decía, esta nueva generación de jóvenes son “hijas” de este documento.
El jueves tuvimos un cambio de profesor, la Hna. Nieves Ariza García de la comunidad Sta. María de la Piedad de Cádiz, que nos vino a presentar el tema del dogma de la Inmaculada Concepción. Lo desarrolló en tres partes: la teología del pecado original, los comienzos y que consecuencias trajo. La teología de la Inmaculada Concepción, haciendo historia de la aceptación de la Virgen María como exenta de pecado original hasta la proclamación del dogma. Y la Inmaculada en la experiencia concepcionista de nuestras hermanas venerables, una gran riqueza para nuestra Orden que nos ayuda a vivir más a fondo la herencia recibida.
Quisimos aprovechar la presencia de fray Joaquín para hacerle un homenaje por sus veintidós años de servicio y dedicación a nuestra federación, haciendo un pequeño video de todas las jovenes que participaron en los cursos de formación inicial desde sus comienzos. El P. Joaquín fue uno de los más implicados en estos cursos. Verdaderamente ha sido una gracia tenerlo como asistente todos estos años, nos ha ayudado muchísimo a profundizar y a orientarnos en la importancia de nuestro carisma.

Los dos últimos días de confraternización han estado muy llenos de imaginación, alegría e ilusión. ¡Qué maravilla ver tanta alegría y unión entre las hermanas! Nos vamos con el corazón lleno de gratitud por tanta fraternidad.

El viernes fray Joaquín celebró con nosotras la Eucaristía de clausura del curso de verano. Fue una celebración cargada de agradecimiento destacando con símbolos todo lo vivido este mes. El padre nos recordó en su homilía que este era el vigésimo primer curso de verano y hasta ahora ha sido una andadura constante y muy enriquecedora. Hemos sido meros instrumentos a través de los cuales Dios regala su gracia a la federación y a nuestros monasterios. El Evangelio nos invitaba a responder SÍ a las constantes llamadas de Jesús que a diario nos hace, ya que nuestra vocación y crecimiento formativo, pese a nuestras debilidades, consisten en no poner nunca resistencia a la llamada de Dios.

Terminamos la celebración con una oración de acción de gracias y cantando a quien nos ha acompañado siempre, la Virgen Inmaculada.

Al finalizar el último día de clases la madre presidenta María José Hidalgo nos dio un recuerdo simbólico invitándonos a llevar la luz de Cristo y de María a nuestros monasterios y al mundo. Nos agradeció por estos días de paz y cercanía que hemos vivido.

Por nuestra parte queremos agradecer a la madre presidenta su dedicación y alegría en este mes y también a todos los que han hecho posible estos días de formación. No queremos dejar de agradecer la acogida y disponibilidad de nuestras hermanas de la Casa federal de Mairena. Una comunidad bendecida por su alegría y fraternidad que hemos recibido en abundancia.

Nos despedimos y confiamos en la misericordia de Dios que todo lo que hemos vivido y aprendido en este curso nos ayude a vivir más nuestra entrega en cada una de nuestras comunidades de origen.

Hnas. María Inmaculada y María Auxiliadora

 

ozio_gallery_nano

 

Este sitio web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento. Política de privacidad. politica de cookies.

  
ACEPTAR