Celebraciones en Campo Maior

Profesión Religiosa de Votos Temporales

“El Señor te ha coronado de gracia y misericordia” (Sl 103, 4)

“Haced todo lo que Él os diga.” (Jn 2, 5)
Ha sido esta la invitación del Señor a lo largo de este camino hasta al momento de mi primera Profesión, la Profesión Religiosa de Votos Temporales en la Comunidad de Campo Maior de la Orden de la Inmaculada Concepción.
En los momentos de duda, en los momentos de tristeza y de lucha, pero también en los momentos de alegría y de paz, el Señor, por boca de Su Madre, María Santísima, me fue enseñando el camino: “¡Joana, haz todo lo que yo te diga!”.

Y así caminé en este tiempo final del Noviciado, con una única certeza y un único deseo. La certeza: ¡El Señor está siempre presente en mi vida y es Él quien conduce la historia, es Él el Señor de mi historia y de mi vida!

El deseo: hacer todo lo que Él me diga.

E así, en la certeza de que lo que el Señor me pide es que abrace radicalmente esta forma de vida en esta Comunidad Religiosa, siguiendo el ejemplo de nuestra Santa Madre Beatriz, para imitar con más plenitud a la Madre Inmaculada, llegué al día 1 de Septiembre, el día de la Profesión Religiosa, por lo cual tanto anhelé.

En este bonito, pero también caliente día, el Señor se ha manifestado profundamente y me ha concedido una profunda paz e serenidad, así como también una profunda alegría que mi sonrisa no podía negar ni tampoco ocultar, y por eso, ha sido un día muy tocante. Tocante porque por la profesión religiosa he dejado, libre y voluntariamente, de pertenecer a mí misma, para empezar a pertenecer, con mayor plenitud, a algo más grande, ¡al Amor hecho carne por mi amor! Y la Iglesia, en este día, lo testimonió y lo confirmó ¡de manera tan bella!

En una celebración llena de Su belleza, entregué mí vida en las manos del Señor, profesando obediencia, sin-propio, castidad y clausura en las manos de la Madre, a quien anhelo obedecer, pues sé que es la voz de Dios que me habla y me encamina.

El salmo 103 nos dice “Es Él quien te corona de gracia y de misericordia” y es esto que vengo experimentando y viviendo y que ahora quiero compartir. Es Él, el Señor del Amor y de la historia, quien está a escribir esta hermosa historia de amor con mi vida, en la cual yo soy solamente su instrumento para la construcción de Su Reino, según Su Voluntad y en la cual también me siento profundamente feliz, porque Él me corona con Su gracia y con Su misericordia e me hace experimentar claramente la belleza de dejarme amar por el Amor que me ha amado primero y que en estos últimos días se tiene manifestado con muchísima intensidad.

Quiero, por lo tanto, dar gracias al Señor por amarme más y hacerme sentir amada en cada día. Entrego, así, mi vida, libre y voluntariamente, al Amor, para interceder por el mundo, que tanto necesita y para que cada pedacito de mi amor entregado sea semilla que germine en gracia y misericordia para la edificación de un mundo mejor, ¡adonde Dios sea el primero, el único, el Esencial!

Sor Mª Joana Filipa da Silva 
Comunidad de Campo Maior


MI TOMA DE HÁBITO

Soy Sor Maria Dina do Imaculado Coração de Maria, tengo 29 años, soy de Vila Franca de Xira, diócesis de Lisboa, Portugal, y era enfermera, trabajando principalmente en hemodiálisis. Desde siempre he vivido en una familia católica, con quien iba a la Iglesia desde niña. En los últimos siete años pertenecí al Camino Neocatecumenal, donde el Señor me ayudó a reconocer los signos de Su amor en mi vida, que hasta entonces desconocía. Hoy veo que el Señor ha llenado toda mi vida con las huellas de su amor, no solamente por medio de los acontecimientos, sino también de las personas que fue colocando en mi camino.

El 2017 hice una semana de experiencia aquí en el Monasterio de Campo Maior y en ese tiempo percibí que el Señor me llamaba a seguirle más de cerca, pidiéndome para dejar todo y seguirlo a fin de conocer una felicidad que solo Él puede dar. Como la Samaritana - cuya lectura era el Evangelio del domingo cuando hice la experiencia – percibí que también yo tenía sed de Su amor, de la fuente de agua viva. Por eso he entrado en esta comunidad el día 29 de mayo del año pasado, día en que celebraba veinte años de mi primera comunión. Desde entonces el Señor me tiene ayudado a conocerme a mí misma, a conocerle a Él, a Su Madre Inmaculada y a Santa Beatriz, a través de Su Palabra y de esta comunidad a la que el Señor me llamó.

El pasado día 1 de setiembre el Señor me ha concedido la gracia de tomar el habito de nuestra Orden. Ha sido con mucho gozo y alegría que viví ese día, compartiendo esta felicidad con la comunidad, la familia y los amigos. Al tomar el habito sentí que Jesús y Su Madre Inmaculada me revestían de Su Gracia, para poder vivir una vida nueva, configurándome con Él, imitando las actitudes de María.
En ese día sentí la fortaleza y la paz que el Señor me concedía, sabiendo que estaba dando un paso en el camino de la entrega al Señor que me ama y es fiel, siempre en la compañía de Su Madre, en cuyo Inmaculado Corazón me refugio, y apoyada por mis hermanas, que me acompañaron siempre con su cariño y oración.

Doy gracias a Dios por todas las gracias que me ha concedido, por haberme llamado a servirlo, a Él y a Su Iglesia, a través de la contemplación de Su Madre Inmaculada.

Sor Maria Dina do Imaculado Coração de Maria
Comunidad de Campo Maior

 

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