Eucaristía de acción de gracias en Campo Maior

Después de la Beatificación de nuestras queridas Hermanas Mártires, cada comunidad va celebrando una Eucaristía de acción de gracias por este acontecimiento histórico y solemne, cargado de simbolismo y de estímulo para vivir en creciente fidelidad a Jesucristo y a la Madre Inmaculada nuestra vocación.

El pasado domingo, día 7, en Campo Maior, vivimos un momento de verdadero pedazo de paraíso, una anticipación de lo que será la gloria eterna en brazos del Padre Bueno. La Eucaristía empezó a las 19 horas, con la presencia de siete sacerdotes amigos de la comunidad y presidida por el Señor Arzobispo D. José Alves, Arzobispo Emérito de la Archidiócesis de Évora, que también estuvo en Madrid en la Beatificación y que siempre nos acompañó con alegría en los varios eventos significativos de la Orden.

En la monición ambiental hemos destacado algunas virtudes de cada una de las 14 Hermanas, para que los nombres sonaran como mujeres concretas, que vivieron en un tiempo concreto y no muy lejano, iguales a nosotras, con deseos de entregarse a su Señor y a quien fue concedida la gracia especial del martirio por amor a su Amor, por fidelidad a su Esposo Jesucristo. Cada una diferente, de distintas regiones de España, de temperamentos y de edades distintas, hasta de tres comunidades distintas, ni tampoco si conocieron todas entre ellas… Sin embargo, quiso Dios unirlas para siempre por la confesión de la fe hasta derramar toda su sangre.

La liturgia de la Palabra, acorde para este día de acción de gracias en las tres lecturas. Sin embargo, el evangelio fue donde esto más resaltó: “los corderos en medio de lobos”, el “ser perseguidos”, el “no llevar nada para el camino” y también la verdad de que “vuestros nombres están escritos en el cielo”. En todas estas palabras veíamos plasmada la vida de nuestras queridas Beatas Maria del Carmen y compañeras, sus sufrimientos, su coherencia de vida hasta configurarse plenamente con Cristo Crucificado para con El resucitar.

En la homilía, el Señor Arzobispo, entre otras cosas, compartió los números asombrosos de las estadísticas de los mártires del siglo XX, resaltó que al martirio sólo podemos llamarlo “una Gracia de Dios”, que da a quien quiere, dando la fuerza necesaria en aquellos momentos, y aplicó la frase de Tertuliano, «Sangre de mártires, semilla de cristianos», a las nuevas Beatas, diciendo: “Sangre de Mártires Concepcionistas, semilla de nuevas Concepcionistas”.
Al final de la Eucaristía se veneraron las reliquias de la Beatas Concepcionistas con mucha reverencia y devoción por parte de todos los fieles que nos acompañaron ese día, muy gozosos por compartir con nosotras este suceso, estando la iglesia completamente llena.

Llenos quedaron también nuestros corazones, dando gracias al Señor de la Vida por estas Hermanas que nos precedieron en la gloria, enseñándonos el camino de la humildad, perdón y abandono repleto de confianza en manos del Padre Celestial, que, pase lo que pase, nos dice que «nada nos hará daño alguno» y que El venció la muerte.

¡Beata Maria del Carmen Lacaba y compañeras mártires concepcionistas rogad por nosotras!

Comunidad de Campo Maior

ozio_gallery_nano

Este sitio web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento. Política de privacidad. politica de cookies.

  
ACEPTAR