Testimonio de la toma de habito (fotos)
¡¡¡Queridas hermanas!!!, el día nueve de noviembre tuve la gracia de comenzar un nuevo camino, una nueva etapa con el Señor junto con mis hermanas. ¡¡Bendito sea el Señor!! Toda la celebración no podía haber salido mejor, todo era un himno continuo de alabanza hacia la Santísima Trinidad, a nuestro Dios creador y salvador. Disfrute mucho cada instante y estaba tranquila a pesar de esos momentos de nerviosismo que le dan a una. Sentí que no podía estar nerviosa ya que las cosas no iban conmigo, el protagonista de todo era solo Dios con su Madre. Doy gracias al Señor porque durante este tiempo he experimentado que verdaderamente es eterna su misericordia, su amor es incondicional. La verdad es que me siento muy dichosa y al mismo tiempo muy pobre y pequeña al ver la grandeza de nuestro Señor y esta vocación tan celestial que tan inmerecidamente se me ha dado.
Conocí esta vocación tras hacer un retiro en diciembre del 2023 en este monasterio de Campo maior y luego el Señor me pidió hacer una experiencia en julio. Siendo yo de Málaga y tras haber vivido como familia en misión en Suecia por diez años, no podría ni imaginarme con la que el Señor me esperaba, aquí en Portugal. Hoy, recordando esta llamada, me quedo sorprendida por las maravillas del Señor, ya que solo el simple hecho de que desease que llegase este gran día de la tomada de habito para mí era imposible. Como el Señor consigue incluso hacerme una con su voluntad cuando la mía siempre ha sido la contraria a la suya, eso me impresiona mucho y me a traído una paz tan profunda y silenciosa, apoyada solo en el amor de Dios.
Desde que noté que el Señor me llamaba en mi interior hubo una revolución, un escándalo, que no paraba de agitarse y de hacer ruido, me sentí dividida por la mitad. En esta lucha por mi parte tenía siempre esta inclinación al no, pero por la otra parte estaba el Señor con su Madre empujando fuertemente con sus sis. Verdaderamente mi entrada fue una obra completa del espíritu santo y como esta vocación en si la hace el Señor tan imposible, así como a Él le gusta, pues me di cuenta enseguida que me superaba, que no valía la pena luchar con mis fuerzas contra la voluntad sagrada de mi Padre y al verme totalmente desarmada, indefensa, pequeña, sin poder discutir de lo imposible con la gracia Dios, me entregué pobremente a su divina providencia. Ahora veo que es necesario que el Señor te despoje completamente de todo y te haga tan pobre porque solo así la obra y la gloria será completamente de Él sin espacios de méritos humanos. Después de hacer la experiencia e ir a las jornadas mundiales de la juventud que casualmente era en Portugal, entre el 24 de septiembre. En el día de la entrada, mi familia y yo hicimos un grande viaje con mis trece hermanos para el convento y tuvimos la suerte de visitar antes el santuario de Fátima. La gran batalla contra mi voluntad comenzó luego al entrar, pero, aunque haya sido un año con muchos sufrimientos el Señor los ha ido purificando y curando las tantas heridas invisibles que tenía en mi corazón con la suavidad de su amor.
Yo soy verdaderamente indigna e inútil para esta vocación, pero bueno, si el Señor me a dado esta gracia y ahora encima también la quiero, que se haga su voluntad. Os doy muchas gracias por vuestras oraciones y pido que intercedáis por mi para que pueda negar mi soberbia y buscar siempre esta pobreza tan vital para acoger el amor de Dios, para primero buscar el papel de “la que es amada” para así con este amor suyo tan perfecto poder hacer la voluntad tan deseada por mi esposo de ser con él la que también ama a los otros junto con nuestra Madre.



