Bodas de Oro de la Hna. Maria da Conceição
Con gran alegría, el pasado día 18 de Julio, hemos celebrado los 50 años de vida consagrada de
nuestra Hermana Maria da Conceição.
El día amaneció alegre y con sabor de fiesta. El refectorio fue decorado para la ocasión, con
una gran tarta en el centro, adonde cantamos y abrazamos a nuestra Hermana. Luego al inicio
de la mañana empezaron a llegar algunos familiares de la Hna. Conceição, natural de Oporto,
que han querido aprovechar bien el día en compañía de su tía y hermana.
A las 11h30 se celebró la Eucaristía Solemne de acción de gracias, presidida por el Rev. Padre
Xavier Dias. La Iglesia estaba repleta de familiares y amigos de la Hna. Conceição.
A propósito de la parábola de las vírgenes prudentes e insensatas, escuchada en el Evangelio,
el sacerdote comentó que “lo que nos permite entrar en la fiesta del novio es la gratitud;
nuestra almotolía debe estar llena de gratitud, pues no es la felicidad que genera la gratitud,
sino la gratitud que genera la felicidad.” También ha referido que “la vigilancia es una
invitación a no adiar el bien y a no desperdiciar el tiempo”. Por fin, invitó a todos los presentes
a aprovechar cada momento de la vida como una oportunidad y dádiva de Dios. Después de la
homilía la Hna. Conceição se arrodilló delante del altar y renovó los votos con voz clara y
decidida. No fim Al final de la eucaristía el Padre Xavier ofreció una almotolía a la Hna.
Conceição como recuerdo del día y símbolo de su gratitud y entrega a Dios. Terminada la
celebración, hubo un ágape en el no salón del monasterio para todos los invitados. Todos
estaban muy felices con una fiesta tan bonita. Para las hermanas más jóvenes de la
comunidad ha sido una bella oportunidad de conocer mejor la numerosa familia de sor
Conceição que, debido al avanzar de la edad, ya no pasa tantas veces por el monasterio.
También nuestra Hermana estaba muy feliz por rever familiares y amigos de longa fecha y
sobre todo por la gracia de poder llegar a este momento tan significativo. Durante el día
compartió con nosotras que ser esposa de Cristo es una gracia inmensa y que se fuese el caso
de tener que decidir de nuevo su vocación, volvería a elegir lo mismo. “Vale la pena servir al
Señor durante cincuenta años!”
Damos gracias a Dios por el día tan bello que hemos vivido y por el testimonio de fidelidad y
entrega de Sor. Maria da Conceição!



