Skip to main content

Jornada por la Vida Consagrada


05 Febrero 2026
Jornada por la Vida Consagrada

En la Archidiócesis de Sevilla la celebración de esta jornada tuvo lugar el domingo, 1 de
febrero, a las cinco y media de la tarde en la Catedral de Sevilla. La Eucaristía fue presidida por
el Arzobispo hispalense, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, y contó con la participación de
todas las realidades consagradas presentes en la Diócesis.


Pudieron participar 16 hermanas concepcionistas procedentes de las comunidades de
Mairena de Aljarafe, Osuna y Lebrija.


¿A quién buscáis?” El lema de este año, “nos recuerda la necesidad de mostrar al mundo
que Dios es luz y esperanza para todos, especialmente en medio de las dificultades,
incertidumbres y desafíos de nuestro tiempo. Nos invita a redescubrir que toda vocación nace
del amor de Dios y está orientada al servicio generoso de los hermanos”.


La vida consagrada es “un signo vivo y profético en medio del Pueblo de Dios”, continúa el
Vicario episcopal, quien defiende que, a través de este testimonio fiel y silencioso de tantas
personas consagradas, “la Iglesia manifiesta que Dios sigue llamando y acompañando a
quienes confían plenamente su vida a Él”. Por este motivo, la Jornada por la Vida Consagrada
“no es solo una celebración para los consagrados, sino una invitación a toda la comunidad
cristiana a reconocer, valorar y agradecer este don tan valioso para la Iglesia”. En este sentido,
Martín desea que este día “nos ayude a preguntarnos, personal y comunitariamente, para
quién somos, recordando que nuestra vida es don, entrega y servicio”.


En lo que respecta a las comunidades claustrales femeninas, la Archidiócesis cuenta con 34
conventos pertenecientes a 14 órdenes distintas, que acogen a 426 mujeres de todas las
edades, culturas y continentes.


Por otra parte, las comunidades de religiosas de vida activa suman un total de 53, mientras
que las comunidades masculinas alcanzan las 26, lo que se traduce en más de 1.300 religiosos
y religiosas que trabajan por el Reino de Dios en nuestra Diócesis.