«Seguidme y os haré pescadores de hombres.»
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 4, 12-23
El Evangelio de este domingo resume en breves líneas el primer ministerio de Jesús en Galilea y la profundidad de lo que vino a hacer: anunciar la salvación a todos los hombres, pues para todos es el Reino de Dios.
También se nos dice cómo Jesús lo lleva a cabo, atrayendo a las personas, para que dejen todo para poder estar con Él, como lo hicieron sus primeros discípulos, los hermanos Simón y Andrés, y luego los otros dos hermanos, Santiago y Juan que, justo en medio de su trabajo, oyeron la llamada de Jesús y no dudaron un solo momento, lo dejaron todo inmediatamente y lo siguieron.
Ellos experimentaron la fascinación de la luz secreta que emanaba de El, y sin demora la siguieron para iluminar con su fulgor el camino de su vida. Pero esa luz de Jesús resplandece para todos.
El solo desea que cambiemos nuestra manera de ser, de pensar y hacer, de acuerdo con su mensaje liberador y transformador.
Si lo aceptamos, si nos unimos a El, y nos dejamos guiar con su palabra de vida y verdad, nuestra tarea será eficaz, pues nos hace pescadores de hombres estando con nosotros hasta el fin del mundo.



