"Que se alegre el desierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que se alegre y d\u00e9 gritos de j\u00fabilo"
DOMINGO GAUDETE
«Esto dice el Señor: "Regocíjate, yermo sediento. Que se alegre el desierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que se alegre y dé gritos de júbilo, porque le será dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón apocado: '¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará. Volverán a casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión con cánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría; serán su escolta el gozo y la dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado".» Is 35, 1-6a.10
Este Domingo nos exhorta a no tener miedo y a vivir la verdadera alegría que nos viene de Jesucristo.
Todas las lecturas propuestas en la liturgia de hoy revelan la alegría, el gozo, la paz, la harmonía que viene del Mesías. Isaías, en su profecía, alienta al pueblo de Israel con la esperanza del Dios que viene a rescatarles del exilio; el día que vuelvan "casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión con cánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría; serán su escolta el gozo y la dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado"; en el tiempo de la salvación "los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará." En el Evangelio, el propio Jesús confirma la profecía de Isaías; el Mesías Salvador ha venido pues los discípulos pueden ver y oír que "los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio."
En esta Navidad el Señor vendrá para restablecer la harmonía en nuestras vidas y en nuestros corazones, por eso, estemos alegres pues el Señor viene para salvarnos, "ES ÉL MISMO EL QUE HA DE VENIR, Y NO DEBEMOS ESPERAR OTRO"



