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3ª semana del curso de verano


24 Junio 2012

La tercera semana del curso ha estado dedicada  a la Mariología Bíblica. Fr. Francisco Arellano Suárez, Hermano menor de la provincia Bética, actualmente  secretario particular del Ministro General en  Roma, ha sido el profesor encargado de presentar este tema.

Comenzamos las clases con una calurosa bienvenida y un canto que ya se va haciendo tradición. Por su parte nos regaló un recuerdo de la Virgen de Guadalupe tras su viaje a México.
La materia la ha desarrollado  a través de textos del Antiguo Testamento y de los Evangelistas Mateo Lucas y Juan.

Hemos recorrido numerosos pasajes en los que de forma implícita  se anunciaba la misión de María.
 Disfrutamos de verdad en estas jornadas con esa simpatía y chispa que le caracteriza.
Clases  y Eucaristía han tenido marcado carácter mariano. Fr. Francisco nos ha celebrado un “quinario”, a falta de nueve días,  en los que ha desplegado hermosas reflexiones llenas de entusiasmo y amor  a nuestra Madre.  Hemos sido convocadas para tratar el año que viene la Mariología dogmática. Allí estaremos si Dios quiere.Pulse la imagen para ver fotos.

 

 

 Tres Hermanas de Campo Maior ya solemnes y que otros años han participado en este curso,  se han añadido al grupo durante esta semana para completar su formación de Mariología. Hemos agradecido su presencia y disfrutado de su cercanía fraterna.
La liturgia es prepara de forma esmerada por los grupos. Se pone especial interés en  las vigilias de los sábados al aire libre. Un momento propicio  para compartir la Palabra y las vivencias de la semana en comunidad.
Los recreos nocturnos ponen el broche final al día con su pica de sal y ocurrencias,  música y parodias.

El día 19 nos despertamos con una noticia dolorosa, de nuevo, diez días después,  nos visitaba la hermana muerte. La hna. Mª Isabel Carrasco Grágera,  perteneciente a esta comunidad que se hallaba ingresada en el hospital,  fallecía de madrugada. La hna. María Isabel tenía 72 años y 53 de Vida Religiosa. Muy conocida de todas las hermanas de la Federación ya que fue novicia del primer noviciado común y seis años secretaria federal. El funeral se celebró al día siguiente. Lo presidió el Vicario para la Vida Consagrada de la Diócesis y le acompañaron varios sacerdotes. Asistieron hermanas venidas de varios monasterios de la Federación, especialmente de aquellos en los que ella había prestado servicio; amigos y conocidos. M Mª de la Cruz concluyó la celebración con la lectura de la semblanza de nuestra hermana.
Era una hermana de un gran corazón, muy sensible y solicita a las necesidades de las demás. Descansa  en paz querida Mª Isabel.

Estos momentos de tristeza están siendo también momentos de gozosa esperanza porque ahora tenemos una hermana nuestra realizando verdaderamente su vocación de concepcionista franciscana. Ella intercede  por nosotras. De nuestra parte nos sentimos impulsadas a seguir pidiendo por la Comunidad ante las perdidas de estos días.

 

Os invitamos a leer nuestra entrevista al profesor.
***HABLAMOS CON FR. FRANCISCO ARELLANO***

¿Qué importancia ha tenido María en tu vocación?

Mucha, pues María es el camino más seguro para acercarnos a Jesús. Yo la descubrí al ir conociendo a Cristo, y ella ha ido revelándose como discípula y oyente de la palabra, mujer fuerte y fiel, madre buena, espejo de belleza y pureza que habla de la ternura de Dios.

¿Qué razones tuviste para que te interesases por el estudio de Mariología?

El estudio de Mariología es importantísimo si queremos saber cómo actúa Dios y cual es su designio de salud para todos los hombres. Me interesé por la Mariología para mejor conocer y vivir a Cristo y a mi Iglesia.

¿Qué aspectos de María y su misterio te llaman más la atención?

Su atención y acogida de la palabra, hasta hacerla carne y cumplirla en cada momento de la vida. Su seguimiento a Cristo en el que tuvo que pasar de madre (ni dejar de serlo) a discípula, su presencia en la vida pública de Cristo y en los inicios de la Iglesia, su actitud de mujer fuerte y esperanzadora en los momentos de dolor y dificultad, sus últimas palabras que como testamento nos indica siempre el centro, Jesús: “¡Haced lo que Él os diga!”

¿Cómo ves a los jóvenes religiosos de hoy, qué les dirías?

A los religiosos jóvenes y menos jóvenes que no aparten nunca la mirada de Jesús, que lo pongan a Él siempre en el centro de sus vidas, que vivan una gran pasión por Cristo y por el mundo. Y también que sean radicales en su vocación, no rígidos, sino radicales, bien enraizados en el Evangelio y en el don carismático que han recibido.