Toledo acoge nuestro Encuentro Jubilar por los 50 años de la canonización de Santa Beatriz de Silva
Toledo acoge nuestro Encuentro Jubilar por los 50 años de la canonización de Santa Beatriz de Silva
Del 15 al 18 de septiembre hemos celebrado en Toledo el Encuentro Jubilar con motivo del 50 aniversario de la canonización de nuestra fundadora, Santa Beatriz de Silva, una ocasión especialmente significativa para encontrarnos como hermanas, dar gracias a Dios y volver nuestra mirada a las raíces de nuestra vocación y de nuestro carisma concepcionista franciscano.
Bajo el lema "Raíces en la historia, frutos de santidad: la vida de Beatriz de Silva", alrededor de 150 hermanas nos hemos reunido en la ciudad de Toledo, cuna de nuestra Orden. En el encuentro han participado hermanas de la Federación Bética, cuyo ámbito comprende España y Portugal; de la Federación Nuestra Señora de Aránzazu; de la Federación Santa Beatriz de Silva de Castilla; y de la Federación de la Purísima Concepción de Santiago, junto a hermanas llegadas de cuatro Federaciones de América: Bolivia-Argentina, Brasil y las dos de México.
Han estado presentes las presidentas de estas Federaciones: Hna. María José Hidalgo, presidenta de la Federación Bética y coordinadora; Hna. Isabel Gil, presidenta de la Federación Nuestra Señora de Aránzazu; Hna. María Torres, presidenta de la Federación Santa Beatriz de Silva de Castilla; Hna. María del Carmen Mariñas, presidenta de la Federación de la Purísima Concepción de Santiago; Hna. Angelina Hernández, presidenta de la Federación Santa María de los Ángeles de México; Hna. Beatriz Torres, presidenta de la Federación Nuestra Señora de Guadalupe de México; Hna. Beatriz Maria Alves, presidenta de la Federación de Brasil; y Hna. Lucía Portal, presidenta de la Federación de Bolivia-Argentina. La diversidad de procedencias nos ha permitido vivir estos días con un profundo sentido de comunión y de pertenencia a una misma familia, unida por el legado espiritual recibido de nuestra Santa Madre.
El encuentro comenzó el día 15 en la Casa Madre, con el saludo inicial y una procesión por el claustro, seguida de la Eucaristía de apertura en el Monasterio de la Concepción, presidida por Fr. Fábio César Gomes, OFM, delegado general Pro Monialibus.
Las jornadas siguientes nos ofrecieron la oportunidad de profundizar en diferentes aspectos de la vida, historia y espiritualidad de Santa Beatriz. Fr. José María Alonso, OFM, nos acercó al marco histórico, religioso y social de la España del siglo XV y a la presencia de Beatriz en Toledo, mientras que Fr. Ángel Pinedo, OFM, asistente de la Federación Nuestra Señora de Aránzazu, profundizó en la espiritualidad y el carisma de nuestra fundadora.
También las propias hermanas tuvieron un destacado protagonismo en estos momentos de formación. La Hna. Paloma Mª Oviedo Carmona, OIC, del Monasterio de la Purísima Concepción de Hinojosa del Duque (Córdoba), abordó el proceso de beatificación de Santa Beatriz y la misión de Madre Teresa de Jesús Romero; y la Hna. Julia Barrios, OIC, del Monasterio de la Concepción - Casa Madre de Toledo, ofreció una conferencia sobre el proceso de canonización de Santa Beatriz y la implicación de la Casa Madre.
Junto a los momentos de formación, la oración y la celebración de la Eucaristía han ocupado un lugar central. También hemos podido recorrer y visitar distintos espacios de Toledo especialmente significativos para nuestra historia y nuestra espiritualidad, entre ellos la Capilla de Santa Fe, San Juan de los Reyes, Santo Domingo el Real y el recinto de las Comendadoras.
Durante los cuatro días hemos contado también con la presencia y el acompañamiento de Mons. António Luciano, obispo de Viseu (Portugal), quien ha participado en el encuentro junto a las hermanas.
Asimismo, hemos contado con el acompañamiento de diferentes hermanos de la Orden de Frailes Menores, que han participado en distintos momentos, conferencias y celebraciones. Entre ellos, Fr. Fábio César Gomes; Fr. José María Alonso; Fr. Ángel Pinedo, asistente de la Federación Nuestra Señora de Aránzazu; Fr. Joaquín Zurera Ribó, ministro de la Provincia de la Inmaculada Concepción; Mons. Fr. Juan Tomás Oliver Climent, OFM, obispo emérito del Vicariato Apostólico de Requena (Perú); Fr. Alfonso García Araya, asistente de la Federación Bética; y Fr. Manuel Díaz Buiza, definidor provincial, quien colaboró especialmente en la coordinación de las celebraciones litúrgicas.
El día 16 vivimos también la Eucaristía en Santo Domingo el Real, presidida por el arzobispo de Toledo y primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves. Al día siguiente, 17 de septiembre, fiesta de la Impresión de las Llagas de San Francisco, nos trasladamos hasta San Juan de los Reyes, donde la celebración de la Eucaristía estuvo presidida por Fr. Joaquín Zurera Ribó, ministro provincial de la Provincia de la Inmaculada Concepción.
Santa Beatriz, por las calles de Toledo
La última jornada nos regaló uno de los momentos más significativos y emocionantes de todo el encuentro. En la mañana del día 18 celebramos en la Casa Madre la Eucaristía de clausura y acción de gracias, presidida por Mons. Fr. Juan Tomás Oliver Climent, OFM, obispo emérito del Vicariato Apostólico de Requena (Perú).
Tras la celebración llegó el momento de salir a las calles de Toledo. Desde nuestra Casa Madre peregrinamos en solemne procesión hasta la Catedral Primada, acompañando la imagen de nuestra Santa Madre Beatriz de Silva.
Durante todo el trayecto, fuimos las propias hermanas quienes tuvimos el privilegio de portar sobre nuestros hombros la imagen de Santa Beatriz, llevándola por las calles de la ciudad estrechamente ligada a su vida y al nacimiento de nuestra Orden. Fue una peregrinación vivida desde la oración, la emoción y la alegría, y también una expresión pública de nuestra gratitud por el don de su vida, su santidad y el carisma que hemos recibido a través de ella.
La procesión culminó en la Catedral Primada de Toledo, donde fuimos recibidas por el arzobispo, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien quiso saludarnos personalmente y hacer entrega a cada hermana de un recuerdo de la Catedral.
Con este último gesto concluimos cuatro días intensos de encuentro, convivencia, oración y acción de gracias. Regresamos a nuestros monasterios y comunidades después de haber compartido la alegría de sentirnos hermanas, de reencontrarnos con nuestras raíces y de renovar juntas el deseo de seguir haciendo presente en la Iglesia el carisma recibido de Santa Beatriz de Silva.
Cincuenta años después de su canonización, su vida y su testimonio siguen convocándonos y alentándonos a vivir con fidelidad nuestra vocación concepcionista franciscana.



